sábado, 17 de septiembre de 2005

Bienvenido Mr. Durden.

Desde el principio el ser humano ha distinguido los principios activos y pasivos del universo, el movimiento, para el cambio, y la estabilidad, para la permanencia. Le han buscado similitudes con lo femenino y lo masculino, con lo luminoso y lo sombrío, con lo terrenal y lo espiritual y bla, bla, bla.

El caso es que si que creo que es cierto que existen dos posturas ante la vida (y un millón de millones de matices intermedios, uno por cada ser humano). Una postura, la pragmática, la de asumir con resignación las vicisitudes de nuestra vida, aceptando que las cosas son como son y que lo mejor es intentar adaptarse a ellas de la manera menos traumática posible. Y la otra soñadora, inconformista y rebelde, casi siempre utópica y enfrentada a la realidad y a la sociedad de turno.

No quiero entrar en cual de las dos es la buena, en realidad creo que ninguna de las dos, que son solo estereotipos, y que por suerte, todos tenemos un poquito de ambas posturas. Creo que ambos puntos de vista son necesarios para el desarrollo de las civilizaciones, unos provocan los cambios y los avances, mientras que otros se encargan de fijarlos, de que se mantengan aquellas conductas que benefician a la colectividad

Siempre he creído que era de los soñadores, pero llevo una temporada con el dilema de sí para ser feliz es mejor estar dormido, o que por mucho que te resignes no puedes ser feliz si no estas en constante movimiento.
Pese a creer que la virtud está en los términos medios, cada día vuelvo a convencerme de que la vida esta para pegarse por ella cada día, y desde ese balconcito es desde donde veo que la disidencia, la rebeldía y ser un poco Mafaldita es lo que hace que las cosas cambien.
Algunos los hacemos de manera más moderada, otros de forma más salvaje, pero todos con la creencia de que con nuestro granito de arena, con nuestra queja, podemos hacer de este mundo un sitio mejor.

Creo que si no nos plantamos ante lo que no nos gusta nadie lo va a hacer por nosotros, y que aunque casi siempre acabemos con la sensación de que de nada ha servido, hay ocasiones en que sientes que si hubieses mantenido la boquita cerrada, te habrías podrido por dentro.

Algún amigo mío me ha brindado alguna conversación sobre la futilidad del idealismo, me ha preguntado donde estaban las manifestaciones contra la guerra cuando los soldaditos españoles se fueron de Irak, y cosas similares. También ha afirmado que de que sirve echarse a la calle y chilar lo que no nos gusta, que total, para que sirve eso si luego los gobiernos nos ignoran. Y el caso es que hasta cierto punto tiene razón, son como una gran roca, a la que nuestras gotitas no hacen nada, pero esta claro que esas gotitas, una a una, y con el tiempo pueden hacer maravillas, tardarán, pero acaban rompiendo la roca, como no cambian las cosas es sin hacer nada.

Hay mitos y experiencias que hacen que se nos dibuje la sonrisa, que nos animan a seguir diciendo que una mierda para los que pretenden que no pensemos, ejemplos, depende de cada uno, a mi me resulta especialmente reveladora la película "El club de la lucha", con su proyecto Mayhem, y dentro de la realidad me hacen gracias, aunque no comparta muchas de sus actuaciones o ideas, iniciativas como el
Proyecto Luther Blisset, pero seguro que casi todos tenemos nuestras “musas” particulares en esto de levantar el puño.

Por todo esto, quiero levantar mi jarra de cerveza por todos los disidentes, aquellas personas que sueñan que pueden cambiar las cosas a pesar de las correcciones políticas.

P.S. Lobi, si lees esto seguro que te encanta el "Asalto a Mondadori", puedes on o compartir sus ideas y sus métodos, pero debo reconocer que me reí un rato imaginandome la cara de algunos de los relatados, lee, lee , y ay me contarás.

Para seguir con la promoción de música libre, os propongo a Barbara Leoni, en concreto la canción Another time. Espero que os guste.

Añadir comentario


El club de la lucha, qué gran película. Ya sabes que estoy totalmente de acuerdo contigo, aunque a veces sea tan difícil ser idealista. Yo lucho cada día por mantener mis principios intactos, por no dejarme atrapar por la sociedad del yo. Tal vez juntos...
Luardid


Eses la idea, siguiendo con lo que hablamos ayer, ya me estopy haciendo injertos de pelos en los pies Sonrisa

Estoy de acuerdo es dificil, sobre todo si no te paras a penmsarlo y te dejas llevar por el dia a dia, para eso estan los amigos, para darte el tiron de orejas, decirte las coass buenas y las malas y darte un achuchon y mucho animo.

Pero sea como seam juntos seguro. Un besazo.